29 ene 2010

The Geek Adventures of Charly - Parte I

29 ene 2010
Alguna vez sintieron que algo que era sexy y erotizante hasta un extremo impensado para otras personas no era nada (o, es mas, era bajoneante sexualemten y hasta feo)? Así se sentía Charly con el resto de nosotros... o al menos eso creo que debía sentir.
Resulta que era lo que muchos de ustedes puedan llamar un "geek", pero aún así era una de las personas mas abiertas, interesantes y "levantantes" que puedan existir.
Era increíble como el pibe iba a Pupeé o a Jesse James o al fallecido "REflex" de zona sur (bastante al sur) y levantaba terribles minones hablándoles de como Frodo había salvado Tierra Media de las garras de Sauron destruyendo un anillo. Yo no lo podía creer entonces y me sigue pareciendo extraño hasta hoy.
Era fija, el mostro se plantaba en un barcito/boliche y apuntaba la mirada y decía algo como: "esa con rulos de allá" y eso era todo lo que necesitaba.
El problema surgía cuando mas allá de una noche de pasión desaforada estas señoritas decidían que querían tener Charly por un tiempo mas largo. A él sólo lo calentaba que la minita sepa de las cosas que le gustaban, para el muchacho en cuestión era mas intersante que le dijeran algo como: "vení a clavarme la espada del Augurio" que "traje tres amigas de 18 años con cuerpos que serían la envidia de las modelos de Hustler, rencontra jugadas y todas te queremos enfiestar hasta que se te caigan los dientes" cosas incomprensibles. Ergo, el muchacho terminaba por cansarse de estas perras que solía comerse los findes y lustraba el sable mirando animé encerrado en la casa. Hablando un día con él con unas birras de mas encima cada uno, me enteré algunas de sus fantasías en las que ponía con mucha regularidad armaduras, ojos grandes, orejas puntiagudas y muchos superpoderes. Estoy seguro que ustedes conocen a mas de uno así (a no ser que ustedes sean así... o que no haya nadie leyendo esto, que es la opción mas probable).
Unos meses mas tarde, el señorito cononció en una convención a una señorita, que combinaba lo mejor de los dos mundos... era el sueño húmedo de todo geek... y del que no lo es también. Como era de esperarse, a Charly se le hizo agua la boca y le lanzó toda la jauria de galgos y creo que un par de Gran Daneses también (por las dudas) y para sorpresa de todos, rebotó como un nenito corriendo una pelota que no se da cuenta que ahí enfrente hay una pared y no una puerta.
Todos lo que habíamos ido a la convención con él esperando encontrar alguna señorita interesante (como una japonesita que estuve persiguiendo toda la tarde y durante varias semanas, pero esa es otra historia) nos quedamos blancos, si antes no comprendíamos como el universo puede ser tan injusto al darle tal capacidad de levante a una sola persona, ahora entendíamos menos, no podías concebir que él haya rebotado de esa manera.

Ahora querido lector, lo voy a tener que dejar con la duda de lo que pasó después.
Para no hacer tan largo el Post, lo divido en dos... pero voy a dejar suspenso en el medio (risa malvada) sintonícenos en unos días en el mismo batiblog, en la misma batiIP...

22 ene 2010

Trabajo nuevo, vida nueva

22 ene 2010
Muchas veces en mis correrías y mis constantes cambios de carreras y esas cosas he conocido varias personalidades importantes. Me gusta la gente rara, esa es la verdad. Mas que nada porque la gente demasiado "normal" es aburrida, predecible. Lo interesante es que no tenés idea con lo que te pueden saltar después. Así también me he llevado muchas sorpresas y he estado muchas veces al borde de tirarme al suelo para reír girando (el viejo y conocido ROFL) delante de alguien al ver por cuanto es mas miserable que yo. En muchos casos, por MUCHO, aunque parezca increíble.
Así me pasó con una señorita que si bien en un principio me quería mover (para decirlo de manera sutil), terminó siendo una especie de "amiga" mas por su insistencia que por mi agrado.
Resulta que Paulita (tal el nombre de esta mujer) en un rapto de confianza a mi persona me confesó lo que paso a contarles.
Ella no tenía muchos estudios (debía todavía un par de materias para terminar la secundaria por correspondencia) ni tampoco se destacaba por ser particularmente brillante, pero tenía bastantes bríos lo que ocacionaba que consiguiera con relativa facilidad toda una plétora de trabajitos y changas que duraban poco pero con eso podía hacerse en total de un sueldito que alcanzaba. Ahora eso no es lo interesante de la historia, para nada. Lo que le pasaba a esta niña era que por un "leve" caso se esquizofrenia, con cada nuevo trabajo que conseguía sus apetitos y comportamientos sexuales cambiaban para mimetizarse con éste último.
Así en una oportunidad me contó que trabajó como ayudante en una guardería, así trataba a los demás como niños y les enseñaba todo con dulzura (para ese tiempo andaba saliendo un pebete ago mas chico, que imagino no la habrá pasado tan mal), en otro oportunidad estuvo como promotora en una exposición, ahí se dejaba ver, era mas lo que sugería que lo había de verdad y además hablaba de las virtudes del producto, pero no lo llegaba a mostrar nunca.
En otra oportunidad consiguió trabajo como acomododadora de un cine del centro: a los tipos los hacía entrar, los acomodaba, y ahí arrancaba el espectáculo, mas de una hora a puro show, muchos efectos y cosas llamativas, pero poca interactividad.
Como se podrán imaginar, los flacos no le duraban nada, apenas cambiaba de changa se convertía en una persona diferente y la mandaban a freír churros.
Me contó incluso que una vez trabajó como recepcionista. Ahí era un poco estricta y hacía muchas preguntas pero al final entraba cualquiera. Paulta desesperada, no sabía que hacer sobre todo porque había conseguido, justo unas horas antes de hablar conmigo un trabajo para una autopista para señalar a los automovilistas, en caso de congestionamiento, donde está la colectora...

20 ene 2010

La odontóloga

20 ene 2010
Conocí una vez a una estudiante de odontología. Siempre me pareció que ellas, en particular, tienen algo especial: te dejan con la boca abierta. No tienen reparos en arrancar de raíz lo que molesta, mastican muy bien las cosas. Además tienen el poder de que tengas una radiante sonrisa.
Me la presentó, en una fiesta, un amigo en común. Solamente pude intercambiar un par de palabras con ella porque, enseguida se la llevó el trencito que se había armado en el carioca. Sin embargo no perdí esperanzas y seguí moviéndome en torno a ella. No podía volver a hablarle, pero los deseos de conquistarla me estaban cariando. Me sentía un aparato: lo único que había logrado decirle, cuando por fin logré estar junto a ella, era lo divertida que era la fiesta y que no conocía a casi nadie. Creo que nadie podría tener semejante poder anestésico.
Intenté enjuagarme el mal sabor de boca con unos tragos y volver al ataque, pero fue inútil, ya no me dirigía la palabra.
A pesar de el empaste que tenía en la boca, gracias a lo mal que me estaba yendo en mis intentos por acercarme a ella, no perdí esperanzas. En especial porque en la vida nada me había sido fácil y tenía la mandíbula endurecida por los golpes de la vida.
Una cosa era segura, le quería clavar los colmillos: era momento de ser mas incisivo.
Esquivando a mi amigo que estaba con una remera violeta brillante emulando un cantante de cuarteto con vigésimo porrón de cerveza que se tomó, llegué al lado de la odontóloga que hablaba con unos amigos acerca del papelón que estaba haciendo mi amigo (no es que bailara muy mal, era que su canto a los gritos estaba haciendo que los perros de la cuadra aullaran).
Me acerqué a ella y le pregunté si le podía invitar un trago. Lo pensó un segundo y con una blanca y brillante sonrisa me dijo que si. No entraba dentro mío de emoción. Al fin pude invitarle un trago y hablar un poco con ella. Sin embargo no resultó tan fácil como esperaba: era una mujer muy dura, todo en ella estaba ordenado y séptico, si no podía acomodarlo, lo ajustaba con violencia para que todo se quede en su lugar. Yo estaba pasando por una temporada en la que no me quería ni lavar los dientes, mi departamento era un caos y ni siquiera tenía un laburo.
Yo hablaba del Che y Emiliano Zapata, ella me hablaba del científico que descubrió los beneficios del fluor en la dentadura. Yo nombraba al maldito capital y como los burgueses oprmían al proletariado, ella de lo bueno que era conservar una buena sonrisa y como el Tic-Tac la protegía. La charla se me iba de las manos, tenía que ponerle frenos a la situación.
De la galera saqué el tema del plan dental de la Cuba de Castro: al final fue contraproducente, había estado hace poco en una convención de odontólogos con el lema: "No a la medicina troska". En ese momento me transformé, me abrí el saco mostrando mi remera negra con una gigante estrella roja en el pecho y comencé a recitar el mas que estudiado discurso para captar nuevos cuadros. Lo que comezó como una -casi- amigable charla terminó con una batalla retórica que terminó por dividir a toda la fiesta en dos bandos, los "troskos" por un lado y los "fachos" por el otro. Después de casi cuarenta y cinco minutos de discusión tuvo que intervenir el dueño del bar (que terminó por unirse al bando rojo) para que todo termine y nos heche. Cuando salíamos la volví a ver, como no pude ir en contra de mi instinto autodestructivo, le pregunté si el finde que viene nos podíamos ver. Su respuesta fue tan
Clara como simple: "Colgate!"

19 ene 2010

No me río.

19 ene 2010
Mi hermano no tuvo mejor idea que hacerse el makinen y estroló la parte izquierda del auto contra el cesto de basura de mi casa, el mismo cesto que está ahí desde que tanto él como yo tenemos memoria. O sea, dejate de joder. Eso siempre estuvo ahí!!! como cuernos te lo vas a comer?
Bueno, no importa. Por ese hermoso manejo, el coche quedo por un tiempo prolongado en el chapista y justo (Oh! sorpresa!) Cuando él no trabaja porque se tomó vacaciones:
Resumen, me tengo que levantar a las 5 de la matina para llegar a la oficina porque no tengo el coche, él se tiene que levantar a las doce para comer y volver a dormir. Me cago de risa.
Ayer llovió (y de eso no culpo a mi hermano, pero siguiendo la teoría del caos, puede ser que él tenga la culpa porque una vez se puso a correr en círculos durante diez minutos cuando éramos mas chicos) pero llovió cuando salí de la oficina, no antes, no durante mi estancia dentro de la misma. Cuando salí.
Hoy, salí tarde porque mi teléfono (desde que cierta política sacha peronista y esposa de otro sacha peronista que fue presidente como ella es ahora, no supo decidirse de si quería o no que se adelanten los relojes) cambia la hora solo gracias a que no está pensado para países del tercer mundo. Por su puesto cuando salí llovía. Cuando llegué a la oficina dejó de llover. Obvio.
Esto debería ser gracioso... o entretenido. De eso se supone que es este blog. Pero nop, mañana postearé algo como la gente, lo prometo. Mientras tanto, sírvase (los pocos o ninguno que alguna vez haya entrado) sírvase ignorar este post y si lo desea también dejar de seguir el blog.
 
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